"Hay personas que pueden llegar a estar diez horas jugando en internet", ha señalado el experto, quien ha afirmado que esta adicción "puede producir alteraciones en los ritmos de sueño y la alimentación, provocar la pérdida de un trabajo por su abuso o problemas familiares y académicos", ha indicado.
En el libro, el primero de estas características que se publica en España según Chóliz, los investigadores han adecuado protocolos de tratamiento aplicados a otras adicciones como el juego, alcohol o drogas para adaptarlas a personas que buscan tratamiento para abandonar su problema con internet.
Según el psicólogo, la adicción a internet y las redes sociales "no tiene la misma gravedad" que otras adicciones, pero puede llegar a ser una patología "cuando una persona no es capaz de dejarlo, porque necesita más, o cuando interrumpir esta actividad le genera molestias y ansiedad".
"Es como tener un síndrome de abstinencia", ha señalado el profesor de Psicología Básica de la Universitat de València, quien ha agregado que el afectado "no es capaz de parar aunque quiera y deja de hacer cosas que antes le gustaban".
Mariano Chóliz ha señalado que los adolescentes son los que tienen mayor riesgo de caer en esta adicción, "ya que son más vulnerables, usan más las tecnologías, a las que sacan todas las funciones, y para ellos es fascinante porque pueden utilizarlas para las relaciones personales".
"Conforme se van desarrollando las tecnologías y aparecen nuevas funciones que son usadas por los adolescentes de manera universal, hay un pequeño porcentaje que puede tener problemas de abuso y dependencia", ha dicho Chóliz, quien ha precisado que es difícil dar una cifra de afectados porque aún se están desarrollando elementos de diagnóstico.
Respecto al tratamiento que pueden tener estas adicciones, Chóliz ha señalado que una primera fase pasa por la disminución de la necesidad o deseo de utilizar internet y enseñar un uso controlado de la red, algo que puede lograrse después de varias semanas.
"No se pretende que la persona no consuma ni que esté en una urna de cristal, sino que lo haga de forma controlada", ha señalado el psicólogo, quien ha agregado que el control "se debe imponer al principio, para que después adquiera un uso racional".
Mariano Chóliz ha agregado que también es importante que el afectado desarrolle otro tipo de actividades y estrategias "para que tenga la mente y las manos en otra cosas y evitar recaídas".
Para ello, según Chóliz, es "fundamental" el papel de la familia, ya que las técnicas de control externos deben ejercerse principalmente en el ámbito doméstico.
"Los padres no entienden qué le está ocurriendo a su hijo o hija", ha señalado el experto, quien ha agregado que con unas pautas dadas por el terapeuta podrían suponer un gran apoyo para la recuperación de esa adicción
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En este vídeo os mostramos el solemne acto de entrega de la medalla de Huelva a AONUJER en el Teatro Colón de Huelva. En el vídeo podeis conocer la asociación y las personas que la formamos desde dentro.
El responsable del Plan Nacional ha mostrado su preocupación por el consumo de esta sustancia, que es "la más fácil de conseguir" y está considerada como la de menor riesgo para la salud, y por ello ha considerado necesario promulgar esta normativa "básica de mínimos" ya que en algunas comunidades autónomas como Asturias está permitido su acceso a partir de los 16 años.
"No se trata tanto de legislar desde el Estado lo que tienen que hacer las Comunidades y Ayuntamientos, pero sí significar de algún modo cuáles son las circunstancias en las que el consumo de alcohol en los adolescentes está claramente perjudicando a su salud y desarrollo", según ha declarado tras su comparecencia.
Para ello, el Gobierno intentará redactar esta normativa con el consenso de otras Administraciones, según De Asís, quien ha subrayado no obstante que "cuando el Estado emite legislación que pueda ser considerada básica es "de obligado cumplimiento por parte de todos los territorios".
El Ejecutivo, además, aprovecharía esa norma, según ha afirmado, para definir los distintos ámbitos de intervención en los que "es natural hacer la prevención" y cuáles son los criterios que tienen que cumplir los programas para que sean eficientes y puedan recibir fondos del Estado de cara a financiar esas actividades.
Tras subrayar que el dinero destinado a programas contra el consumo de alcohol se ha duplicado de 2009 a 2011, De Asís ha hecho hincapié en la importancia del lenguaje en el consumo de drogas y ha asegurado que no se puede hablar de "blandas y duras" porque no se puede trasladar la idea de que hay sustancias "que no pasa nada porque se consuman y otras que si se hace son terribles".
Ahí ha querido subrayar, por ejemplo, el poder adictivo del cannabis, que consigue atrapar al 7% de las personas que lo prueban e incluso es factible que un único consumo sea detonante de otras patologías psiquiátricas que hasta el momento no habían dado la cara.
Y se ha referido de nuevo, como ya lo hiciera antes de comparecer, a la decisión del Ayuntamiento catalán de Rasquera de autorizar una plantación de cannabis en la localidad.
"Tengo el convencimiento personal -ha comentado- de que se ha visto una oportunidad de negocio en un determinado ámbito y hay quien está dispuesto a explotarlo a ultranza y a llamarlo privado al consumo de miles de personas y además a decir que no hay afán de lucro, pero pagando más de un millón de euros en dos años".
Además, ha recordado una encuesta de 2009 del Plan Nacional sobre la valoración de los ciudadanos sobre las distintas medidas posibles para abordar en las drogas, en concreto que sólo el 29 % de los ciudadanos "ven la legalización del cannabis".
Los portavoces de los distintos grupos han mostrado su preocupación también por el consumo de alcohol, pero también por otras estadísticas que ha recordado De Asís: un 7,6% de la población entre 15 y 64 años ha consumido cannabis en los últimos 30 días; un 5,2 ha tomado hipnosedantes y un 1,2 ha consumido cocaína