En su opinión: «El concepto de adicción como un trastorno de la mente/cerebro desafía valores profundamente arraigados en la opinión pública, sobre autodeterminación y responsabilidad personal que señalan el uso de drogas por estas personas adictas como un acto voluntario y hedonista».
Recientemente, algunas opiniones publicadas sin fundamento científico cuestionan los avances de las neurociencias y sitúan al paciente adicto como responsable de conductas placenteras y, en último término, viciosas.
A este respecto, la SEPD quiere aclarar que: «Nadie elige tener una adicción. Los factores sociales ponen en contacto a la población con las drogas o sustancias, pero son factores individuales los determinantes de la vulnerabilidad a la adicción. Solo un 10% de las personas expuestas a sustancias sufrirán una adicción y, de entre estas personas, la gran mayoría sufre, además de la adicción, otro problema mental, padeciendo lo que se denomina patología dual. «No todo el que consume tiene una adicción, y el que la sufre no la elige», explican.
Por todo esto, la SEPD, la Fundación Patología Dual, la WADD y la Sección de Patología Dual de la Asociación Mundial de Psiquiatría (WPA) han elaborado el siguiente decálogo:
—Las adicciones constituyen, según las actuales clasificaciones internacionales de la Organización Mundial de la Salud y la Asociación Americana de Psiquiatría (CIE y DSM), un trastorno mental, como otros, y no un problema de voluntad, fallo del 'carácter' o vicio de aquellos que lo sufren.
—La comunidad científica ha identificado las evidencias que apoyan su reconocimiento como un trastorno de clara base cerebral, al igual que otras enfermedades mentales, y ha dado lugar al llamado 'modelo de la adicción como enfermedad del cerebro'.
—Como otros trastornos mentales, las actuales clasificaciones permiten una valoración dimensional de las adicciones: leve, moderada o grave. En este último caso, podría cursar con dependencia fisiológica y su evolución puede ser crónica y con frecuentes recaídas.
—Solo el 10% de las personas en contacto con sustancias o situaciones con propiedades adictivas, sufrirán una adicción. Ese porcentaje de población expuesta a sustancias o situaciones adictivas, desarrollarán este problema de salud mental llamado Trastorno por Consumo de Sustancias y/o Adicción. Estas personas presentan una susceptibilidad y vulnerabilidad que viene producida por factores individuales, genéticos, psicopatológicos y medioambientales.
Solo el 10% de las personas en contacto con sustancias o situaciones con propiedades adictivas, sufrirán una adicción
—Las adicciones se presentan, en su amplia mayoría, junto con otros trastornos mentales, situación clínica reconocida y denominada Patología Dual, que sucede en, al menos, el 70% de los casos, según estudios epidemiológicos españoles e internacionales. Los trastornos mentales de cualquier tipo cursan en más del 50% con usos problemáticos o adictivos a sustancias. Las actuales evidencias científicas apoyan que no se trata de dos trastornos diferentes, sino de distintas manifestaciones clínicas que interactúan y se presentan según circunstancias individuales y medioambientales, de forma conjunta o secuencial, indistintamente de que se manifieste primero una u otra.
—Los estudios epidemiológicos no incorporan las adicciones comportamentales o adicciones sin sustancia, como el trastorno por juego u otros, reconocidos ahora como equivalentes por sus semejanzas clínicas y neurobiológicas con los trastornos adictivos a sustancias. Sin embargo, estas adicciones se ponen en marcha también en personas vulnerables y con otros trastornos mentales.
—Los trastornos adictivos y la patología dual pueden ir asociados a otras enfermedades médicas, como las infecciosas por ejemplo, que forman parte integral del propio proceso de la patología dual.
—El efecto de las sustancias con capacidad adictiva es diferente, en ocasiones antagónico, en distintos grupos de personas, lo que incorpora a la patología dual, el concepto de Medicina de Precisión o personalizada para tratar a los pacientes que las sufren. El enfoque de la patología dual permite, así, un tratamiento bio-psico-social personalizado para individualizar el tratamiento en las personas y no en las sustancias.
En el abordaje de las personas con adicciones y con patología dual se deben aplicar los conocimientos científicos, tanto de la medicina como de la psiquiatría y psicología actual
—Los pacientes con trastornos mentales, incluidas las adicciones, deben tener acceso a un único modelo asistencial multidisciplinar que integre y/o coordine la red de salud mental y la red de adicciones. La existencia como hasta ahora de dos puertas, adicciones y salud mental, para un único enfermo, conduce al que ha sido llamado 'síndrome de la puerta equivocada'. Todo paciente tiene derecho a ser adecuadamente evaluado por profesionales expertos y a recibir una asistencia integral en patología dual, basada en las evidencias científicas. La existencia de dos redes asistenciales no es suficientemente eficaz ni eficiente y deja a muchos pacientes sin diagnóstico de la patología dual, como puso de manifiesto el estudio epidemiológico de Madrid, y por tanto sin acceso a un tratamiento integral.
—El concepto de patología dual, basado en la neurociencia, ciencia de carácter marcadamente multidisciplinar, es el único que garantiza un abordaje integral de estos pacientes en sus vertientes biológica y de forma inseparable, como en cualquier otro trastorno mental, la atención psicológica y social.
En los años ochenta del siglo pasado los pacientes con trastornos mentales fueron integrados definitivamente en el Sistema Nacional de Salud, con la excepción de aquellos que sufrían de forma relevante adicciones, exclusión que discriminó a estas personas, relegadas a la atención en redes diferenciadas. Por todo ello, estas sociedades científicas expresan: «En el abordaje de las personas con adicciones y con patología dual se deben aplicar los conocimientos científicos, tanto de la medicina como de la psiquiatría y psicología actual. El tratamiento basado en las evidencias científicas debe centrarse en el paciente, ser integral, de calidad y de libre acceso. Todo ello ayudará a no repetir los errores del pasado y evitará que se estigmatice gravemente tanto al paciente como a sus familias».
Además, dentro del Plan de Drogas, hay otros 1.454 sevillanos que iniciaron en 2016 tratamiento por otras adicciones a drogas legales: 1.160 por alcohol, 74 por tabaco, 194 por juego patológico y 26 por adicciones sin sustancias, como sexo o compras compulsivas, uso compulsivo de internet o móvil, etcétera. Desciende el número de personas en tratamiento por dependencia del alcohol y tabaco, mientras que crecen de forma importante los sevillanos adictos al juego patológico, muchos de ellos a través de internet.
En los primeros seis meses de 2017, un total de 1.531 personas han entrado en tratamientos por adicciones a drogas ilegales y otras 576 lo ha hecho por dependencia del alcohol, tabaco, juego patológico.
Fernando Arenas Domínguez, subdirector general de Adicciones de la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta, indica que las personas que necesiten tratamiento por estas adicciones pueden solicitarla a través del número de Salud Responde (955 54 50 60), ya que la Administración autonómica cuenta con centros específicos del Plan Andaluz de Drogas.
En Sevilla, para el tratamiento de esas adicciones se cuenta con tres centros ambulatorios dependientes de la Diputación, en Torreblanca, Polígono Norte y Polígono Sur; y tres comunidades terapéuticas con 92 plazas, de la que una es de carácter público (56 plazas) y dos concetadas (36 plazas).
Además, para el tratamiento de drogodependientes la Junta mantiene convenios de colaboración con Cruz Roja, Proyecto Hombre, la Asociación Sevillana de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Asejer), la Asociación de enfermos alcohólicos rehabilitados (Anclaje) y Despertar.
Por otra parte, desde hace dos años, las consejerías de Educación y Salud pusieron en marcha el programa «Hábitos de vida saludables» para prevención del consumo de drogas en centros de Primera y Educación Secundaria de Andalucía. En Sevilla, en el curso 2016-2017, un total de 221 centros escolares sevillanos desarrollaron esos programas informativos, en los que participaron 82.381 alumnos y 5.223 profesores.
Read more: Cada día 12 sevillanos con adicciones piden tratamiento en la Junta de Andalucía
En cuanto a los juegos de gestión privada, los casinos se asignan un 6,8% del total de jugadores en 2016, lo que equivale a unos 2,3 millones de personas. El bingo presenta un ligero crecimiento en 2016, llegando al 9%, frente al 8,2% de 2015. El público de casinos y bingos está cambiando actualmente hacía clientes más jóvenes que perciben el juego como una alternativa de ocio y entretenimiento. En el caso de los salones de juego, la cantidad de clientes crece en paralelo al número de locales que en los últimos años ha aumentado en más de dos centenares (de los 2.362 registrados en 2013 a los 2.556 en 2015, según datos del último Anuario del juego en España 2015/16). En 2016, el 5,4% de la población entre 18 y 75 años recuerda haber ido a uno. En tres años, el número de clientes de salones ha aumentado de 1,2 millones de personas (3,5%) a casi dos millones, gracias a una profunda renovación de la oferta de juego y remodelación de los salones.
En 2016, permanece estable – entre un 16% y un 18% – el porcentaje de personas que no juegan y crece el número de jugadores que juegan con alguna frecuencia, sobre todo alguna vez a la semana (21,4% respecto al 18,9% en 2015) o alguna vez al mes (6,9% frente al 3,6% de 2015).
Las apuestas deportivas presenciales siguen la misma tendencia al crecimiento registrada en los últimos años. En 2016, el 5,1% de la población adulta (el equivalente a 1,8 millones de personas) probó suerte con este tipo de apuestas frente al 3,8% registrado en 2015. Los jugadores de apuestas son básicamente hombres (el 9,1% respecto al 1,1% de mujeres) y casi la mitad tiene menos de 35 años, con representación en todos los estratos sociales.
En el ámbito online, en 2016 se incrementó en 100.000 personas el número de jugadores. Los jugadores activos durante el año, que hayan conectado alguna vez con alguna web de juego, se pueden estimar en 2016 en 1,38 millones – el equivalente a 3,6% de la población entre 18 y 75 años (según datos de la DGOJ) frente a los 985.333 registrados en 2015. El jugador online es mayoritariamente masculino (83,3%), joven –el 86,8% es menor de 45 años – y tiene un estatus social medio-alto.
La incidencia del juego problemático se mantiene en el 0,3% de la población entre 18 y 75 años, lo que en números absolutos significa menos de 100.000 personas. Este dato (0,3%) es coherente con los resultados de los estudios patrocinados por la Dirección General de Ordenación del Juego (2015), la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (2013) y la Consejería de Interior de Cataluña (2007); todos coincidentes en porcentajes entre el 0,2% y el 0,3%. Este porcentaje reducido reitera que en España el juego problemático no representa un problema socialmente hablando, y por lo tanto las políticas públicas de prevención deben ser más individualizadas y no tan generalistas. El perfil de los afectados se encuentra en torno a los 25 años, con un estatus social medio y alto. El estudio lleva además a la conclusión de que la incidencia del juego problemático es más pronunciada en el ámbito online, habiendo una elevada correlación entre los niveles de riesgo de juego problemático y la duración de las sesiones de juego por internet.
La novedad de esta octava edición reside en la estrecha relación que se establece entre la sensibilidad ante el juego problemático y la satisfacción ante la vida. La sensibilidad a las adicciones es resultado de problemas personales de fondo, y no a la inversa, ya que hay una estrecha vinculación entre los problemas cognitivos implicados en la adicción al juego y la percepción negativa del bienestar personal.
Por iniciativa de la Fundación Codere, la Fundación Bruno Visentini, ligada a la Universidad LUISS “Guido Carli” de Roma, ha elaborado la réplica italiana de este estudio en un informe titulado – La percezione sociale del gioco d´azzardo in Italia – el primer estudio de esta naturaleza en Italia, recientemente publicado y presentado a la sociedad italiana en el marco de un evento que contó con la presencia de importantes personalidades del ámbito político y sectorial de Italia.
Read more: Las apuestas deportivas siguen en alza dentro de las tendencias de juego en España